A partir de 1 de enero de 2027, la mayoría de las Pymes españolas estarán obligadas a cumplir con Verifactu. El cambio afecta a la práctica a gran parte del tejido empresarial español, así que conviene entender con tiempo esta normativa y planificar su adaptación con margen.
Este artículo explica qué es VeriFactu, cómo funciona el circuito de facturación bajo la nueva normativa, a quién aplica y en qué plazos, y qué necesitaremos para cumplir con la Ley Antifraude cuando la empresa trabaja con Microsoft Dynamics 365 Business Central.
Qué es Verifactu
VeriFactu es el nombre con el que se conoce el reglamento que desarrolla la Ley Antifraude en materia de sistemas informáticos de facturación. Su finalidad es impedir que una factura pueda modificarse o eliminarse después de haberse emitido, una práctica vinculada al fraude fiscal que hasta ahora resultaba difícil de detectar.
Para conseguirlo, la normativa impone requisitos concretos al software de facturación. Cada factura genera un registro que queda encadenado al anterior mediante una huella digital: un código único calculado a partir de los datos de la factura que actúa como sello de integridad. Si alguien intentara alterar un documento, la cadena se rompería y la manipulación quedaría a la vista. Cada factura incorpora, además, un código QR que permite a quien la recibe cotejarla directamente en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
Conviene aclarar un malentendido habitual: ese código QR lo genera el propio software de facturación a partir de los datos del documento, no lo devuelve Hacienda. El programa lo calcula y lo incrusta en la factura antes de entregarla al cliente.
Cómo aplica en el circuito de facturación
El flujo que sigue una factura bajo VeriFactu ayuda a entender qué pasos debe realizar el software. En primer lugar, el usuario crea la factura en su ERP como hacía hasta ahora. A continuación, el software genera un registro inalterable con su huella encadenada. Después, remite el registro automáticamente a la AEAT en tiempo real. A continuación, genera el código QR y lo incrusta en el documento de venta junto con la mención correspondiente a la normativa VeriFactu.
En la modalidad de remisión automática, ese registro se envía a la Agencia Tributaria en tiempo real. Por último, la factura se envía al cliente, que puede escanear el QR para verificarla, y el registro queda conservado de forma segura dentro de la cadena.

Dos modalidades del cumplimiento
La normativa contempla dos formas de ser compliant. Existe la modalidad VeriFactu, en la cual el software remite cada registro de facturación a la Agencia Tributaria (AEAT) de forma automática y en el mismo momento en el que se emite la factura. Es la opción más cómoda, porque traslada a Hacienda la garantía de conservación y evita obligaciones adicionales.
Por otro lado, también sería posible acogerse a la modalidad no VeriFactu, en la cual los registros no se envían de forma automática a la AEAT, sino que se conservan firmados en la propia solución de gestión de la empresa y solo se presentan si la Agencia Tributaria los requiere.
En los dos casos, la generación del código QR y la huella encadenada son obligatorios; la diferencia está en si los datos se envían automáticamente a Hacienda o si se espera a que sean requeridos.
A quién aplica y qué empresas quedan exentas
Quedan al margen de cumplir con la Ley Antifraude quienes ya remiten su información por vías equivalentes. Es el caso de las empresas acogidas al Suministro Inmediato de Información (SII), que ya envían el detalle de sus registros de IVA a la Agencia Tributaria, y de las que operan en el País Vasco y Navarra bajo el modelo TicketBAI, con su propia regulación foral. Fuera de esos supuestos, la norma es de aplicación general.
Los plazos: qué cambia en 2027
Tras el aplazamiento respecto al calendario inicial que preveía su entrada en vigor a 1 de enero de 2026, las fechas han quedado fijadas para 2027. Las empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades deberán tener su software de facturación adaptado antes del 1 de enero de 2027, mientras que el resto de los obligados deberá cumplir con la normativa a partir del 1 de julio de 2027.
Aunque 2027 pueda parecer lejano, la adaptación exige revisar cómo factura la empresa, comprobar que el software cumple los requisitos y dejarlo puesto en marcha y validado antes de la fecha límite. Dado que 2027 está a la vuelta de la esquina, es sensato no dejar el proyecto hasta el último momento, ya que supondría un riesgo innecesario.
VeriFactu no es sinónimo de factura electrónica
Es frecuente confundir VeriFactu con la normativa de factura electrónica obligatoria, pero son leyes distintas que persiguen finalidades diferentes. VeriFactu busca evitar el fraude garantizando que las facturas sean inalterables y trazables. Por su parte, la factura electrónica, regulada por la Ley Crea y Crece, busca digitalizar las relaciones entre empresas obligando a emitir y recibir facturas en un formato estructurado, con información sobre su aceptación y su pago para reducir la morosidad.
Ambas acabarán conviviendo, pero tienen calendarios y requisitos propios. La factura electrónica obligatoria todavía está pendiente del desarrollo reglamentario que fije sus plazos definitivos, mientras que VeriFactu ya tiene fechas concretas en 2027.
Qué cubre el estándar de Business Central y qué no
Microsoft ha incorporado parte de la funcionalidad de VeriFactu en el estándar de Business Central, pero no la cubre por completo. A fecha de hoy, las empresas que trabajan con Business Central necesitan una pieza adicional para cumplir con todos los puntos que prevé la normativa.
Microsoft no ha descartado desarrollar la totalidad de la funcionalidad dentro del estándar a futuro (teniendo en mente una arquitectura similar a la que existe para el SII), aunque no existe un compromiso en firme al respecto. Si esa integración completa llega, podrá planificar una transición ordenada a la funcionalidad 100% estándar. Mientras tanto, la vía para ser compliant con la normativa pasa por complementar el estándar.
Ahí es donde entran en acción las dos soluciones que se plantean a continuación:
Cumplir con Verifactu desde Business Central
Habiendo estudiado la funcionalidad estándar y posibles complementos para cumplir con VeriFactu, desde Triangle planteamos 2 opciones. La más adecuada para cada empresa dependerá de variables como, por ejemplo, el volumen de facturación de la empresa o del grupo al que pertenece, el número de facturas y abonos que emite al año y el grado de integración que quiere mantener dentro de Business Central.
Opción 1: Business Central estándar más operador de comunicaciones
La primera opción combina la funcionalidad estándar de Business Central con un operador de comunicaciones externo. Será esta plataforma la que se encargue de remitir la información a la AEAT, generar el código QR, incrustarlo en el documento y enviar la factura o el abono al cliente. Para que los envíos de estos documentos se remitan a la empresa y desde su dominio, se deberá configurar el SMTP correspondiente dentro de la plataforma.
El matiz más importante de esta opción es que la comunicación con la AEAT, la generación del QR, su incrustación y el envío de los documentos no los realiza Business Central, sino esta plataforma externa conectada al ERP.
Esta opción permite que la empresa cumpla con la normativa a un coste recurrente más ajustado, a cambio de que una parte del circuito deje de ser responsabilidad del ERP.
Por eso esta opción encaja mejor con empresas micropymes, con recursos limitados, un nivel de facturación anual bajo y un volumen reducido de documentos.
Opción 2: la app VeriFactu integrada en Business Central
La segunda opción pasa por incorporar una aplicación desarrollada por un tercero, 100 % integrada dentro de Business Central. De esta manera, todo el circuito (envío a la AEAT, la generación del registro, el código QR, la remisión, el envío y la conservación) pertenece a Business Central, sin depender de plataformas externas.
Es la opción con una arquitectura más transparente porque la lógica no sale del ERP. Fue la que escogieron las compañías que se adelantaron el año pasado, cuando era la única alternativa disponible, y sigue siendo plenamente válida.
Esta app encaja con empresas con un perfil de pequeña y mediana empresa, un volumen de facturación más significativo y un número mayor de facturas y abonos al año.
El límite superior de este planteamiento lo marca el propio SII. Una empresa que esté acogida al Suministro Inmediato de Información ya no tiene que adaptarse a VeriFactu, porque acogerse voluntariamente al SII podría ser una alternativa para esquivar VeriFactu.
El SII como techo y como alternativa
El Suministro Inmediato de Información es obligatorio para las empresas con periodo de liquidación mensual del IVA —las grandes empresas con una facturación superior a 6.010.121,04 euros en el año anterior, las inscritas en el Registro de Devolución Mensual (REDEME) y los grupos de IVA—, y también puede adoptarse de forma voluntaria. Quienes se encuentran en el SII, por obligación o por opción, ya remiten sus registros a la Agencia Tributaria y, por tanto, quedan al margen de VeriFactu.
Ese umbral funciona como techo de la decisión: por encima de él, la empresa está obligada a cumplir con el SII y no VeriFactu. Por debajo, la elección se mueve entre las dos opciones planteadas. Para algunas empresas, acogerse voluntariamente al SII puedeplantearse como una vía alternativa de cumplimiento, por ejemplo, si otras empresas del grupo ya lo presentan. Conviene valorar opciones con los asesores fiscales de cada empresa antes de descartar o elegir cualquier camino.
Conclusión
¿No sabes cuál de las dos opciones encaja con tu empresa? Es una decisión que depende de tu volumen de facturación, del número de facturas y abonos que emites y de cuánto quieras mantener dentro de Business Central, y no siempre es evidente.
En Triangle, especialistas en Business Central, estudiamos tu caso, te recomendamos la opción adecuada y la dejamos puesta en marcha y validada antes de 2027. Escríbenos y empezamos cuando quieras.
Preguntas frequentes
Usar un software de facturación que no cumpla con la normativa una vez es obligatoria conlleva sanciones. Por eso conviene tener la solución adaptada y probada antes de la fecha límite, y no dejar el proyecto para el final.
Sí. VeriFactu no obliga a un formato concreto de entrega al cliente: la factura puede seguir enviándose en PDF o en papel, siempre que se haya generado con un software que cumpla la normativa e incorpore el QR y la huella correspondiente.
No. Si ya trabajas con Business Central, no hace falta cambiar de solución: basta con complementar el estándar con un operador de comunicaciones o con una app integrada, según el perfil de tu empresa.
Sí. Acogerse al SII de forma voluntaria deja a la empresa al margen de VeriFactu, porque ambos sistemas son excluyentes. Ahora bien, el SII implica reportar más información y con más frecuencia, así que conviene valorar con el asesor fiscal si compensa.
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